Esto no es un adiós pero…

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… pero sí un hasta luego.

El pasado octubre este rincón cumplió tres años en los que más o menos he publicado de manera constante. He estado a punto de dejarlo un par de veces pero al final las ganas de compartir siempre volvían, y me alegra no haberlo dejado nunca del todo!

Estos tres años de blog me han traído muchas cosas buenas. Muchas más de las que pensé que me esperaban cuando empecé a escribir. Gracias a él he conocido a personas fantásticas que me han llevado a participar en proyectos geniales y en este tiempo he visto evolucionar y crecer a muchas de esas personas y muchos de esos proyectos… y ahora esa evolución me toca a mi y a este blog.

Cuando elegí el nombre del blog lo hice sin meditar mucho, la verdad. Me sonaba bien en su momento pero no pensaba en el futuro (muy yo eso de “no pensar en el futuro”). Ahora, tras este tiempo diciendo “- Soy Beatriz, de Madrid, Martina and myself” creo que he perdido la cuenta de las veces que he tenido que repetir el nombre, corregirlo, explicarlo… eso, unido a que ahora también está Julieta en mi vida y a que a Google no le gustan los nombres blogueriles tan largos, ha hecho que me lanzara a un cambio de nombre, de diseño, y ya de paso a un dominio propio.

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Para esta nueva aventura, he ido a lo fácil, y aunque reconozco que de primeras me sonaba un poco raro poner mi propio nombre al blog, de algún modo era lo más fácil, y también la manera de unir el nombre  del blog con mi usuario de Instagram. Así que dentro de muy poco os presentaré www.beatrizmillan.com y espero que os guste tanto como a mi!.

Hay muchas, MUCHAS cosas que estoy deseando contaros, pero por lo pronto os pido un favor.

Muy seguramente Google me “invisibilice” por cambiar el nombre del blog durante un tiempo, y voy a necesitar vuestra ayuda para volver a estar medianamente posicionada, así que:

a) Si tienes un blog y alguna vez me has mencionado, ¿podrías cambiar el link por el nuevo?

b) Si me lees habitualmente, ¿puedes compartir cualquier post en tus redes sociales una vez el nuevo blog esté en funcionamiento?

c) Si no quieres perderte nada y te apetece seguir recibiendo los post en tu email puedes dejarme suscribirte aquí al nuevo blog🙂

Tengo muchísimas ganas de volver a escribir en mi “casa nueva”, ¡os espero allí muy pronto!

Adiós “Madrid, Martina and myself”, gracias por todo lo bonito que me has traído!

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(Fotos de Julia Puig – Boira Avenue)

Hermanas sobre ruedas

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El pasado fin de semana estuvimos de finde rural todo el equipo de Kiva magazine, y aunque sabía que entre tanto niño (¡18 en total!) las peques no se iban a aburrir, decidimos meter en el maletero sus patinetes, sobretodo porque a Julieta se lo habíamos regalado hacía relativamente poco y aún no había tenido muchas oportunidades de sacarlo a la calle, así que esta era la ocasión perfecta para practicar y que se hiciera con él.

Cuando añadí a la lista de regalos de Julieta este patinete me llegaron muchas consultas sobre si era adecuado para niños tan pequeños, y la verdad es que yo también tenía mis dudas pero  teniendo en cuenta que a la mínima se subía al “Maxi micro” de Martina, decidimos hacernos con el “Mini micro” para ella. Mismo modelo, tamaño más pequeño.

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Y no pudimos elegir mejor.

Cuando Martina comenzó a utilizar el suyo ya nos sorprendió mucho lo bien y rápido que adquirió confianza y estabilidad con él y cómo en cuestión de minutos pasaba de modo “precavido” a modo “velocidad de vértigo”.

Y es que después de pasarnos la primavera y parte del verano practicando con la bici que le trajeron los Reyes y que le costase verdaderos esfuerzos avanzar con ella incluso con ruedines, verla tan ligera y segura sobre el patinete era una pasada.

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El patinete en sí es súper ligero pero a la vez muy resistente, y tiene un sistema de giro genial que depende de cuánto se incline o no el niño, de modo que mantienen el control en todo momento, y las dos ruedas delanteras son “las culpables” de aportarles estabilidad y seguridad extra.

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Y qué mejor maestra para Julieta que ella. Durante los días que estuvimos en la casa rural Martina estuvo súper pendiente de mostrarle cómo debía sujetar el manillar, apoyar un pié, impulsarse con el otro… y como en todo en la vida, a base de prueba y error la pequeña consiguió hacerse con él, imitando los gestos de su hermana, y hasta la forma de levantar una de las piernas…

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Ahora sólo falta seguir practicando y dentro de nada estarán echando carreras!

Y aprovecho este post para contaros que desde hace unas semanas soy embajadora de Dideco, y con el código MADRIDMARTINA tendréis un 5% de descuento en vuestras compras online🙂

* Post en colaboración con Dideco

¿Nos tomamos un café?

Octubre es uno de mis meses favoritos del año y este se me ha pasado tan rápido que apenas me ha dado tiempo a disfrutarlo. La verdad es que no he parado de hacer cosas, hemos hecho un montón de planes con las peques, asistido a eventos, celebrado cumples y momentos especiales… este es un pequeño resumen de todo lo que nos ha pasado en Octubre, ¿nos tomamos un café?.

Lo primero y más importante es que el día 1 lanzábamos Kiva Magazine, una revista digital de la que formamos parte 8 mujeres, con una filosofía muy bonita. ¿Ya la has descubierto? Puedes leerla aquí.

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El primer fin de semana vino cargado de eventos y actividades. Estuve promocionando la guía foodiekids de Mammaproof en el mercado de Susi Sweet Dress, pasando un rato muy divertido mientras las peques hacían manualidades y merendaban sandwiches de Nocilla esa crema de chocolate adictiva. Este mercado es todo un planazo familiar y siempre recomiendo su visita. Esperemos que vuelva pronto a Madrid!

También estuve colaborando con el evento “En tu piel, refugiado”, contando cuentos en su rincón de lectura, y por la tarde Martina y yo tuvimos la suerte de probar en primera persona el nuevo HP Sprout, una pasada de ordenador que te permite crear con el único límite de tu imaginación.

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La fiesta del Pilar la celebramos comiendo con mi abuela, la bisabuela de las niñas, tenemos mucha suerte de tenerla aún y todos los momentos que pasemos con ella son pocos…además las niñas la adoran tanto como yo. Ya por la tarde nos fuimos a Planeta Invisible, una cafetería kid friendly que tenemos muy cerquita de casa y en la que nos encanta merendar.

También visitamos el MUNCYT y la cafetería “Espacio Orgánico”, dos sitios de los que os contaré más a la semana que viene y que sin duda son una opción genial para pasar las largas tardes de otoño.

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Las chicas Kiva nos juntamos para asistir a la Petite Fashion Week y pasamos un rato súper divertido conociendo la colección de varias firmas de moda infantil. Lo mejor, la fantástica organización del equipo de Charhadas para que todo saliera redondo, ¡enhorabuena chicas!

El día 20 fue el cumple de Julieta. Mi pequeñita cumplió 2 años y en el blog ha “protagonizado” varios post. Desde su wish list cumpleañera hasta el relato de su nacimiento en casa, pasando por las palabras ñoñas que le escribí el día de su cumple

He podido conocer la nueva tienda de Normandie en Madrid, di una charla sobre literatura infantil en la feria “Todopapás loves”, hicimos nuestras propias tabletas de chocolate junto a BePoppins en Grey Elephant, celebramos el cumple de Julieta comiendo las preciosas galletas de Peppa Pig que nos preparó Similam, y que además de bonitas están mmm, y a Martina se le cayó su primer diente de leche casi sin avisar! si vuestros peques también andan ahí ahí con los dientes, estas ideas sobre el Ratón Pérez os pueden gustar.beatriz-millan-instagram
¡Y este fin de semana que llega no se queda corto! quiero pasarme por la pasarela infantil Petit Walking y el Pop up Store de Kidshome, un planazo si os quedáis en Madrid este fin de semana y no sabéis qué hacer con los peques porque va a haber un montón de actividades para toda la familia!

Y si lo que queréis es quedaros en casa, podéis visitar la nueva tienda de Delipapel (C/Profesor Waksman, 12) en la que podréis encontrar un montón de materiales para no parar de hacer manualidades. ¡Adviento está a la vuelta de la esquina y los calendarios no pueden faltar! Si queréis una alternativa al clásico de chocolatinas el pasado invierno hicimos uno DIY  con materiales reciclados que podéis ver aquí.

Nosotros nos escapamos de finde rural y aún no tengo las maletas preparadas, así que mejor me pongo a ello!

Buen fin de semana a todos, y a disfrutar ;

10 ideas sobre el Ratoncito Pérez

¡Pues ya llegó el día! El domingo por la mañana, mientras estábamos en el taller de tabletas de chocolate en Grey Elephant, organizado por Be Poppins, Martina fue a lavarse las manos (y los morretes manchados de choco), y cuando fue a limpiarse, zas! su primer diente de leche se había desprendido.

Me parece tan increíble que ya haya llegado el momento… ¡si parece que fue ayer cuando le empezaron a salir!

El famoso diente apenas se movió un par de días antes de caerse, así que me pilló súper desprevenida, y con la fiesta de cumple de Julieta entre medias, así que tuvimos que improvisar muy mucho para prepararlo todo.

Si queréis que no os pase como a mí, aqui os traigo una lista con un montón de ideas relacionadas con el “Ratoncito Pérez” para que la caída del primer diente de leche (o de los siguientes!) sea memorable.

“Cajita para guardar el diente” de Oui-Oui, para tener el diente bien localizado y que no se pierda bajo la almohada😉

“Fantastica historia del ratoncito Perez” de Beascoa. Una caja-libro-regalo que cuenta cómo un hada convenció al ratoncito Pérez de que recogiera los dientes de leche de los niños.

Visita a la “Casa-Museo del Ratón Pérez”. En pleno centro de Madrid está la casita del Ratón Pérez, y en sus visitas semi guiadas podrás descubrir toda su historia. El sitio es realmente mágico!

Las preciosas “Puertas del ratoncito pérez” de Oui-Oui son el detalle perfecto para sorprender a un niño cuyos dientes empiezan a moverse. El de Martina no nos avisó con mucho tiempo, pero la entrega express de Oui-Oui hizo que pudiéramos tenerla la misma noche en la que venía el ratoncito. ¡Gracias Maria!

Una idea muy fácil de hacer es pintar en el suelo huellas de ratón para que cuando los niños se despierten piensen que ha pasado por allí de verdad😉

Los muñecos de Maileg me encantan, y este “Hada de los dientes” es el regalo perfecto para dejar bajo la almohada.

“Vinilo casita del ratón Pérez” de Chispum. Una manera fácil y rápida de poner una casita mágica es este vinilo para colocar en cualquier rincón de la casa

“Pérez, el ratoncito de tus sueños” Buscando cosas relacionadas me he encontrado con esta peli, ¿alguien la ha visto? nosotras aún no, pero viendo el momento creo que puede ser una opción!

En casa soy la “boba” de las notitas. Notitas cuando vienen los reyes, notitas cuando empiezan el cole, notitas por sus cumpleaños… esta vez no podía ser menos y ayer le escribí una mini notita con caligrafía diminuta, propia de un ratoncito, claro!

Gorro y cola de ratoncito Gris de Oskar and Ellen ¿Sin ideas para dejar a cambio del diente? Este es un regalo que podrán utilizar en sus juegos y en fiestas de disfraces y que seguro les encanta.

Carnet de desdentado de Me and Mine. Me encanta la idea de llevar un registro de las caídas, soy una nostálgica de las fechas y esta es una manera de recordar estos momentos. Además está ilustrado por la genial Vireta de quien somos muy fans !

Parto en casa de Julieta

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Junto con todos los mensajes de cariño que hemos recibido por el cumple de Julieta, también llegaron muchos, muchísimos mensajes preguntando cómo fue parir en casa, por qué tomamos esa decisión, si Martina estaba o no presente… La historia del nacimiento en casa de Julieta la he rememorado, escrito y contado tantas veces que tengo la sensación de repetirme mientras escribo este post, pero ahora hay un montón de personas ahí que no estabais hace dos años, y me apetece compartirlo con vosotros también.

¿Por qué parir en casa?

El parto de Martina fue en hospital. Es cierto que hubo un momento en el que pensé en parir en casa, pero no me sentía segura. Supongo que la inexperiencia y el no saber qué pasaría hizo que me decantara por la opción hospitalaria. Me cambié de hospital a uno que sí respetara mis deseos en cuanto al parto, y Martina nació en un parto largo, muy duro, pero sin medicalizar y bastante acorde con lo que yo quería, pero durante la estancia postparto en el hospital, en lo único en lo que podía pensar era en lo bien que estaría en casa…

Cada vez que pensaba en tener otro bebé, no me imaginaba volviendo al hospital. No podía pensar en separarme de Martina, ni en volver a pasar por un postparto hospitalario sino que pensaba en nuestra casa, nuestro salón, nuestra cama, nos imaginaba juntos y en total intimidad.

Cuando el embarazo llegó, me puse en contacto con el equipo de Ancara perinatal y supe que ellas serían las adecuadas para atender el parto de Julieta en casa. Anabel, la matrona, me aportó confianza desde el primer momento, confianza y normalidad, eso era justo lo que necesitaba. Estaba llevando un embarazo normal, de un único bebé, y tenía un hospital a menos de 30 minutos, así que cumplía varios requisitos para poder llevar a cabo un parto en casa. La decisión estaba tomada.

Embarazo

Durante los meses de embarazo llevé los controles normales en el hospital, las típicas ecos y poco más, puesto que el tema del azúcar lo llevé por mi cuenta con un glucómetro, para tener una info más real . Elegí el hospital de Torrejón porque a pesar de estar bastante lejos de casa, sabía que sería bien recibida si durante el parto decidíamos hacer un traslado por cualquier motivo. Finalmente no hizo falta, pero fue estupendo contar con el apoyo del personal que me atendía cuando comentaba con ellos que pariría en casa.

Desde la semana 37, tanto Anabel como Paca, la doula que acompaña en los partos que lleva Ancara, me visitaban en casa y hablábamos de los preparativos, de cómo nos sentíamos, nos daba consejos y apoyo y cogían confianza con Martina para que el día “D” no las viera como extrañas cuando llegaran a casa. Fue un final de embarazo dulce, confiado, ansiando que llegara el momento del parto.

Preparto

Justo el fin de semana que yo salía de cuentas (19-20 de octubre), coincidía con mi formación de doula, y coincidía también que Anabel, mi matrona, era la ponente principal de esa jornada. Mis compañeras de formación bromeaban con la idea de que podría ponerme de parto en cualquier momento porque mi matrona iba a estar allí mismo, pero yo estaba especialmente sensible y desanimada por que veía que mi FPP llegaba pero Julieta no. El sábado por la noche volví a casa sintiéndome cansada y con la esperanza de que esa misma noche nacería Julieta, pero el domingo me desperté como si nada, más fresca que una rosa, hasta que mientras desayunábamos, sentí como fisuraba la bolsa y un poco de líquido amniótico salía. El viaje había comenzado.

En seguida se lo dije a mi chico y envié un mensaje a mi matrona. El parto había comenzado exactamente igual que el de Martina, fisurando la bolsa por la mañana temprano y sin contracciones, así que decidí irme a mi formación de doula. Quedé con Jose en que él se quedaría por un parque cercano con Martina por si de repente comenzaba a encontrarme mal, pero la realidad fue que cuando llegué y puse a mis compañeras al corriente de la situación, me sentí tan arropada, acompañada y sostenida, que no hubiera deseado estar en otro lugar. Las contracciones iban y venían flojitas, y siempre había alguien a mi lado dándome apoyo: verdaderamente fue muy especial.

Parto

Terminó la sesión y quise irme a casa a estar con mis cosas, en mi espacio. Comimos algo y me puse a limpiar (manías de parturienta, no preguntéis) mientras Martina y Jose veían la peli de “Enredados”. Intenté acostarme (después de dejar todo como una patena), pero las contracciones ya no me dejaban descansar y ninguna postura me parecía buena. Eran ya las 17:00 y llamé a mi matrona para decirle que el momento estaba cerca.

Jose y Martina se fueron a merendar a casa de mis padres porque habíamos quedado con ellos hacía unos días, y no queríamos “crear alarma”. Decidí que muy pocas personas sabrían que Julieta iba a nacer en casa, y sabía que aunque corría el riesgo de que se enfadaran un poco, les hacía un favor no contándoselo. Ellos estarían más tranquilos y yo también.

Yo me quedé en casa mientras, llenando de agua calentita la mini bañera de nuestro baño para llevar mejor las contracciones al igual que había hecho con Martina, y al poquito llegaron Anabel y Paca y me encontraron a oscuras metida en la bañera. No quería luces, no quería ruidos… sabía que la dilatación estaba avanzando muy rápido pero eso también conllevaba que la intensidad de las contracciones fuera muy grande. Las dos respetaron en todo momento mis deseos de soledad y silencio, y como mucho se asomaban para comprobar que yo estuviera bien.

A la hora más o menos quise salir de la bañera e irme a la cama. Cuando llegué todo estaba amorosamente dispuesto, cojines, mantas, empapadores, y la toalla de bambú que envolvería a Julieta al nacer. Ya faltaba muy muy poco.

Expulsivo

Sabía que iba a pasarme. No sé por qué intuía que como con Martina, la dilatación sería en tiempo record pero el expulsivo me llevaría siglos. Me acomodé en la cama a cuatro patas, agarrada al cabecero, y poco a poco comenzaron los pujos. Todos los recuerdos de entonces están bañados por una neblina y hay detalles que se me escapan. Quienes habéis tenido partos sin medicación sabréis que el cuerpo se “dopa” a sí mismo, y llegan un momento en el que sientes de todo, menos dolor, y estás como en un sueño extraño.

Oí que Jose y Martina entraban por la puerta, y me relajé. No quería que la peque naciera y no estuvieran allí, así que ahora sí que todo estaba listo. El expulsivo fue laaaaargo pero en todo momento sabía que todo iba bien, que mi cuerpo estaba haciendo un gran trabajo, y que pronto tendría a Julieta en brazos.

Martina se portó como una auténtica campeona y en todo momento estuvo pendiente de lo que sucedía, animándome como la que más, queriendo ayudar a la matrona, viendo absolutamente todo sin censura, es más, fue la primera en tocar la cabecita de Julieta en cuanto asomó un poco, imaginaos lo bien que estaba llevando la situación… los niños siempre tan sorprendentes.

Y allí estaba, tras apenas dos horas y media de parto, Julieta llegaba al mundo a las 19:40 preciosa, calentita, recubierta de vérnix, y directa a mis brazos. Y yo sólo podía decirle “Ya estás con mamá mi amor, ya estás con mamá”.

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Alumbramiento

Ya estaba. Tenía a mi bebé en brazos, a mi niña (recién convertida en “hermana mayor”) tumbada a mi lado en la cama, conociendo a la bebé, y a mi chico, que había confiado en mi ciegamente en todo momento al otro lado, dándome todo su amor. Esta era la manera en la que quería recibir a la pequeña de la casa, y no podía ser más feliz.

La placenta salió perfecta, y Anabel explicó a Martina (que estaba súper interesada en verla y tocarla!) en qué lado había estado apoyada Julieta durante todo el embarazo. Jose cortó el cordón que nos unía, y nos trasladamos al sofá arropadas con una manta mientras Paca volvía a hacer magia y dejaba la habitación lista y recogida para las dos, para los cuatro que ya éramos.

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Postparto

Lo primero que hice cuando nos despertamos fue llamar a mi madre y decírselo. Sabía que la pillaría trabajando y que se iba a quedar en shock, pero la alegría de tener una nueva nieta fue mayor y sólo acertó a llorar de emoción y a darme la enhorabuena. Lo fui anunciando en redes sociales, y las felicitaciones y mensajes de cariño se fueron sucediendo a lo largo del día haciéndonos muy felices, y disfrutando de la intimidad que nos brindaba el estar en casa, conociéndonos poco a poco, y estableciendo la lactancia sin las interrupciones típicas del hospital.

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A día de hoy puedo decir que fue una de las mejores decisiones que he tomado nunca, y que sin ninguna duda volvería a vivirlo. Es una decisión muy personal pero también informada y sopesada, y ambos éramos conscientes de que las posibles complicaciones se podían suceder igualmente en casa que en el hospital.

Actualmente, según la OMS, es igual de seguro parir en casa que en el hospital, y más recomendable en embarazos normales.

A los pocos días nos hicimos una sesión de fotos muy especial con la fantástica Jessica Davey, y todas las imágenes que ilustran este post son suyas.

Si tenéis cualquier pregunta, no dudéis en comentar. Intentaré contestar cuanto antes🙂

¡Buen fin de semana a todos!

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Julieta, Juliet, July, #sweetjulieta, pequeñita, terremoto, mi niña soñada… hoy cumples 2. Esos dos que llevas diciendo meses que ya tienes (no quieras crecer tan rápido, por favor, bebita mía), ya están aquí, ya es día 20.

Cada día de estos dos años a tu lado han sido un regalo, mi amor. Un regalo disfrutar de tu embarazo tranquilo y confiado. Un regalo tu nacimiento/mi parto en el calor de nuestra casa, en el calor de nuestra cama. Un regalo tu primera mirada, atravesándome, llegándome muy dentro, como si supieras las respuestas a todas mis preguntas…

… y a veces creo que las tienes, pequeña, porque tu actitud ante la vida me deja claro que sabes mucho más que yo de ella, y que he tenido la suerte de que me elijas para aprender de ti y de la alegría contagiosa que has traído contigo.

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Beatriz-Millán

Han sido dos años preciosos, Julieta, y me siento tremendamente afortunada a pesar del cansancio y las rutinas, a pesar de la vida que a veces no nos deja disfrutarnos tanto como nos gustaría, a pesar de todas las cosas menos buenas que han pasado, estos dos años viéndote crecer cada día ha sido lo más gratificante que me ha pasado nunca, un regalo muy grande que voy a agradecer y recordar siempre…

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Beatriz-Millán

Y aunque una parte de mi quiera guardarte para siempre así, entre bebé y niña, muero de ganas por verte crecer, por oírte hablar (más), por sacar ratitos juntas y a solas igual que hago con tu hermana, y marcharnos “de chicas”… de los 2 a los 3 dejarás de ser un poco mi bebé, y empezarás a ser un poco niña, y ¿sabes qué? tengo entradas en primera fila para no dejar de observarte, y no perderme ni un sólo momento de este nuevo año que te espera.

Beatriz-Millán

Feliz cumpleaños mi dulce Julieta, tus dos van a estar llenos de maravillas por descubrir y momentos que atesorar, y te prometo que voy a estar ahí acompañando cada uno de tus pasos, y sacándote muchas muchas fotos para contarte cuando crezcas todo lo bonito que viviste.

Te queremos muchísimo pequeñita.

 

 

Wooden Story, juguetes del bosque para toda la vida

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Estando embarazada de Martina me alucinaban todos los juguetes plasticosos, con luces y sonidos que había en el mercado para bebés “a partir de 0 meses”. Juguetes que “estimulan”, que “enseñan”, que “entretienen”… había algo de todo esto que no me cuadraba, la mayoría de los bebés que había conocido hasta entonces eran felices en brazos de sus madres, riendo con sus hermanos, aprendiendo de su entorno, y entreteniéndose con el ruido de un trozo de papel al arrugarlo, o con una caja de cartón. Yo misma, que tampoco había tenido grandes cantidades de juguetes cuando era niña, acababa prefiriendo las muñecas de trapo, los puzzles, o las construcciones de madera.

Cuando llegaron sus primeras navidades “sólo” puse 2 reglas en cuanto a regalos de juguetes -Nada de plástico, nada de pilas-. En lo segundo me hicieron caso, lo primero fue más difícil, pero poco a poco familia y amigos se fueron dando cuenta de que los juguetes de verdad son aquellos que permiten al niño desarrollar su imaginación y no dar a un botón.

En casa las reglas siguen siendo las mismas, y a excepción de lego, playmóbil y alguna que otra muñeca princesil, lo hemos ido salvando bastante bien. Como casi siempre, el tiempo da la razón y aunque Martina pida “X” porque lo tiene su amiga, lo ha visto en una tienda, o en un anuncio de la tele, al final acaba jugando con “Y” que es el juguete que hemos buscado, valorado y seleccionado para ella… hasta la fecha no ha fallado!

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Me gustan los juguetes de madera porque son cálidos, bonitos, porque tienen “alma”… pero dentro de este tipo de juguetes hay muchas marcas, diseños, tipos de madera utilizados y una historia detrás.

La historia de “Wooden Story” me la contó mi amiga Nathalie, de Kamchatka Magic Toys, y mientras me hablaba me enseñaba los juguetes de la marca, me daba a oler las ceras y aceites naturales con los que se habían elaborado, apreciar los distintos tonos de madera de cada pieza, sabiendo que tenía algo único en las manos, algo que había sido elaborado con muchísimo mimo.

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Wooden Story nace en los bosques de Polonia en los años 60 y verdaderamente sus piezas te trasladan al olor de la naturaleza, de la tierra mojada, de la resina de los árboles. En ellas puedes ver todos los colores de la naturaleza, que han sido plasmados utilizando tintes totalmente ecológicos. Todos sus productos están elaborados a mano, con manera certificada FSC demostrando así su amor por el medioambiente y por los valores de respeto al planeta, algo que sin duda me gustaría que las niñas valorasen ahora y siempre.

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Sé que las construcciones con las que ahora juegan ellas, pasarán a primos, e incluso (ojalá!) a nietos. Que las piezas no se romperán con los años si no que el paso del tiempo las harán aún más bonitas. Que con ellas harán castillos, trenes, casas, árboles, montañas, volcanes e inventarán un sin fin de historias…

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Cada ve que veo a Martina jugar con ellas puedo ver su cara de concentración, su pulso intentando mantenerse firme, la veo trabajar la paciencia y la perseverancia apilando las piezas, su sonrisa de triunfo y orgullo cada vez que consigue hacer algo que tenía en mente y que ha realizado ella misma, su aprendizaje sobre figuras geométricas, pesos, volúmenes, gravedad… y dentro de poco recordará ese juguete no por el ruido que hacía, ni por sus vestidos brillantes, ni por todos los botones con luces, si no por todas las horas de imaginación que le permitió desarrollar mientras jugaba con él.

La selección de juguetes que tienen son a cada cual más bonito. Algunos como los mordedores, se nos han quedado pequeños, y me da mucha pena no haberlos conocido antes, pero están en la lista de “cosas bonitas que regalar a un bebé”…

El fundador de esta preciosa marca se apellidaba “Borowy”, que resulta ser también el nombre de un espíritu protector de ls animales salvajes y del bosque de la mitología eslava. ¿No os parece una historia maravillosa?

Podéis encontrar toda la selección de juguetes “Wooden Story” en la tienda física de Kamchatka, o en su web si no estáis en Madrid🙂