DIY de tetrabrick a monedero

El domingo pasamos todo el día en el primer “Recycling Market” en Madrid, organizado por Ecoembes en el espacio de Medialab Prado, y las niñas y yo aprendimos muchísimas cosas sobre reciclaje

Además de una serie de puestos de productos reciclados y sostenibles como Cartonlab (mobiliario con cartón recuperado) o Petlamp (lamparas realizadas a mano a base de plásticos PET), había programadas una serie de actividades súper interesantes y gratuitas para niños y adultos que se desarrollaron durante toda la jornada, como talleres de instrumentos musicales, cuentacuentos, guiñoles, pintacaras, taller de pan y de cocina…

diy-tetrabrick-monedero

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Nosotras hicimos unos semilleros y maceteros con un envase de yogourt y una botella de agua, sellos de figuras con tapones de plástico, y el “tetra-monedero” que os enseñaba en Instagram y del que prometí hacer un tutorial.

diy-tetrabrick-monedero

Los materiales que necesitamos son:

– Un cartón de zumo/leche vacío

– Cinta aislante fina de ferretería

– Dos velcros autoadhesivos

– Tijeras

El primer paso es recortar los extremos del tetrabrick para que nos quede abierto por ambos lados. Después los forramos con la cinta aislante para que el aluminio no nos corte.

Doblamos el tetrabrick sobre sí mismo un poco más de la mitad. Fijaos en qué lado dobláis para que la parte menos bonita quede en el interior, que es lo que no se va a ver.

Recortamos la parte sobrante para hacer la solapa de nuestro monedero.

diy-tetrabrick-monedero

Ponemos un par de grapas en los pliegues del interior del monedero y como toque final pegamos el velcro autoadhesivo para hacer el cierre. Si los velcros no quedan muy bien pegados, podéis darles una puntada con una aguja o incluso graparlos.

diy-tetrabrick-monedero

¡Y ya está! podemos decorarlo como queramos, tapar las marcas con más cinta aislante, o dejarlo tal cual y que conserve el toque reciclado 😉

diy-tetrabrick-monedero

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Si los peques saben utilizar las tijeras es una manualidad bastante fácil para hacer con ellos que además les enseñará las el bonito arte del “reusing”. Y no tiréis el tapón! puede ser la base de un sello con goma eva, o si juntáis muchos, un juego para emparejar letras como el que os enseñaba aquí.

¿Tenéis más proyectos DIY con tetrabrick? ¡Me encantará conocerlos!

*** este post NO está patrocinado por Don Simón 😉 ***

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Segundas oportunidades

Este fin de semana Martina y yo hemos vivido una experiencia única que nos ha encantado a las dos; ir a un “Mercadillo de Trueque”.

Hace un tiempo que queríamos pasarnos, por que el último domingo de cada mes se celebra uno en nuestro mismo barrio, y siempre que pasábamos por allí veíamos como los vecinos de la zona montaban sus puestos con cosas que aunque estaban en perfecto estado, habían dejado de serles de utilidad.

Una de las veces, Martina se fijó en un juego de cubos de madera con números de colores que enseñé en nuestra cuenta de Instagram. Cómo no teníamos nada para trocar, y los cubos eran de un niño, Martina cogió su bolsa de gusanitos aún sin abrir y cerraron el trato.

Como en los últimos meses he tenido varios arrebatos de “limpieza general”, todo lo que veía aprovechable lo iba metiendo en cajas. Películas en DVD, adornos para la casa, libros, algo de ropa e inevitablemente también juguetes, que Martina y yo seleccionamos juntas cuidadosamente.

Ha sido su primera “limpieza”, la primera vez que se desprende de cosas de manera consciente, y aunque no tiene verdaderos objetos de apego, me ha llenado de ternura ver cómo razonaba sobre con qué juguetes ya no jugaba y cómo se “despedía” de ellos para que otros si pudieran aprovecharlos.

Así que finalmente ayer, nos decidimos a coger nuestras cosas y montar nuestro particular tenderete de trueque. Martina me ayudó a montar el puesto, y estuvo conmigo comprendiendo el funcionamiento del intercambio de objetos sin que haya dinero de por medio.

Para ser sincera, como estoy en modo “minimalista”, mi objetivo real no era sacar algo a cambio de lo que llevábamos, si no más bien vaciar la casa, conocer a los vecinos y pasar un buen rato con ellos, y que Martina aprendiera que las cosas son eso, sólo cosas, y que el dinero no siempre es la única manera para conseguir algo.

Cómo no podía ser de otra manera, pasamos una mañana muy bonita y sí, encontramos algún tesoro en los demás puestos que no tuvimos más remedio que traer a casa, entre ellos una frasca a la que ya hemos encontrado utilidad como florero, una estrella de papel maché, unas mini alpargatas sin estrenar, un dominó de piezas de madera para Martina, y unos cuadernillos de colores/formas/números con unas ilustraciones tan bonitas que dan ganas de enmarcar.

mercadillo de trueque

mercadillo de trueque

mercadillo de trueque

Si tenéis algún mercadillo de trueque cerca de vuestra casa, no dejéis pasar la oportunidad de ir e involucrar a los peques, es una ocasión única para que aprendan el maravilloso arte de reutilizar.

Aprendiendo en casa: Cartones de huevos y matemáticas

De pequeña las matemáticas no eran mi fuerte. Supongo que el método de “a cajón” que utilizaban para enseñarlas tampoco era lo que más me ayudaba a entenderlas… así que con Martina intento meter números y operaciones sencillas en nuestro día a día con objetos que tenemos a nuestro alcance, y, si a eso le sumamos nuestra pasión por el “reusing”, tenemos una actividad como esta.

Necesitamos:

– Una huevera vacía de cartón, de 10 huecos a poder ser.

– 55 garbanzos, alubias, pompones…

– Unas pinzas.

– Papel, tijeras, rotulador, celo.

Recortamos diez círculos pequeños, del diámetro de la parte más estrecha de cada hueco de la huevera. Escribimos los números del 1 al 10, y los pegamos con pegamento ó un poco de celo, para que quede así:

Matemáticas con huevera

Y ya lo tenemos!, ahora sólo hay que meter con las pinzas el número de garbanzos que corresponden a cada hueco. De esta manera, materializamos las cantidades, contamos del 1 al 10, y practicamos la psicomotricidad fina al manejar las pinzas.